ENTRADA


Un vicio, un hobbie, o como lo quieras llamar. Siempre tuve bastantes camisetas de futbol y ahora he decidido llamarlo colección.

Equipos grandes y menos grandes, selecciones, camisetas actuales y antiguas. Heredadas, compradas, cambiadas con alguien y también alguna falsilla, por qué no, pero todas con su pequeña historia detrás.

A los amantes del futbol y a los que tengan algo que ver en la historia le gustará echar un vistazo.

lunes, 6 de marzo de 2023

Lausanne Sport

Voy en un tren camboyano viajando hacia la frontera con Vietnam.

Alguna parte en el este de Camboya

Camboya huele a gasolina, pescado y humo. Sabe a cerveza y arroz. Suena como un motor de 4 tiempos y niños jugando, niños por todos lados. También suena a karaoke. Su color es verde y marrón, eso está claro. Su piel es suave al tacto, como la de un niño que crece feliz, pero tiene otra cara llena de cicatrices, recientes aún, que reflejan guerra civil y genocidio, palabras que, por suerte, nos suenan ya lejanas en España. 

En Camboya también quieren tener iPhone, agua corriente o aire acondicionado, así que han empezado a vender cachitos del país a empresas chinas, que talan y construyen presas y carreteras a discreción. La ecología es una palabra del primer mundo, de los que van al baño con su iPhone y pueden tirar de la cadena al final. No digo que este progreso no se pueda conseguir de otra manera, pero el tiempo y el dinero mandan. Yo, nosotros los occidentales, no les podemos culpar. 

La camiseta es del Lausanne Sport. Lausanne es la ciudad donde he vivido los últimos nueve años antes de comenzar este viaje. Un viaje que, aunque pueda sonar a libro de autoayuda, no está muy claro hacia dónde nos va a llevar ni durante cuánto tiempo. Hace un mes y medio no sabía ni cuál era la capital de Camboya (y seguro que tu tampoco).

Lausanne Sport

Nueve años de treinta y cuatro (recién cumplidos) dan para mucho, de lo bueno y de lo malo. También ha sido el caso del Lausanne Sport, que ha bajado a segunda y vuelto a primera dos veces en estos años. Y también los dos nos hemos mudado y estrenado nuestra nueva casa. He ido a los partidos muchas veces, ya que con mi carnet de árbitro entraba gratis. He visto, por ejemplo, al rifle Pandiani arrastrar las botas por allí en alguna segunda parte, o al hijo de Zidane demostrando una vez más que, desgraciadamente para él y para muchos otros, la clase no va en los genes. He visto como subía la temperatura en algún derby contra Ginebra o Sión, y varias veces he visto el balón naranja. 

#unclubuncanton

El nivel del fútbol en Suiza es el que es, y además el Lausanne actualmente no es de los equipos punteros. Ésto, unido a que en el otro deporte nacional (hockey sobre hielo) si que hay un buen equipo en Lausanne, le ha restado mucho público. Quizás con el nuevo estadio vuelvan arriba.


Aqui siempre se bancó al LHC

Camiseta LHC (Lausanne Hockey Club)

A mi la camiseta me mola bastante. Le Coq Sportif trabaja muy bien el diseño (aunque nos joda reconocerselo a los franceses).

Y Suiza? 

Pues Suiza no huele a nada (excepto si hay fondue para cenar), todo está muy limpio. Sabe a chocolate, vino blanco y saucisson vaudois. Suiza sonaría mucho a tren, si este hiciera ruido. Pero suena a Maserati y a rio de montaña. Su color es blanco, verde y azul. Al tacto, Suiza es fría, pero en el interior se está muy calentito y acabas sintiéndola tu hogar.

Derby Lausanne-Ginebra en el nuevo estadio


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