ENTRADA


Un vicio, un hobbie, o como lo quieras llamar. Siempre tuve bastantes camisetas de futbol y ahora he decidido llamarlo colección.

Equipos grandes y menos grandes, selecciones, camisetas actuales y antiguas. Heredadas, compradas, cambiadas con alguien y también alguna falsilla, por qué no, pero todas con su pequeña historia detrás.

A los amantes del futbol y a los que tengan algo que ver en la historia le gustará echar un vistazo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Juventus FC

Pasando las fotos del movil al ordenador caí sobre las que hice en el viaje a la final de la Champions League 2015 en Berlin. Me hizo gracia recordar la historia de ésta camiseta, y ver que llegó a mi por algo malo, pero que se ha convertido en una de las mas queridas. Ya ha pasado mucho tiempo desde el ultimo post, asi que estoy obligado a contar su historia. Con todos vosotros, la Vecchia Signora.



Era el dia del sorteo de las semis de la champions de 2015. Cuatro los equipos que esperaban su pareja de baile para acceder a la final. Por un lado estaban Madrid y Barça, la final soñada que ya nos fue arrebatada hace unos años por los alemanes (Munich y Dortmund). Por otro lado estaban los invitados a nuestra fiesta privada y que, como un amigo pasado de copas, intentarian jodernosla.

Las bolas salieron y todo quedó preparado, Barça y Madrid se dieron cita en Berlin. Solo tenían que deshacerse respectivamente del Bayern de Pep, que no estaba en su mejor momento, y de la Juve de Morata y Tevez, sobre el papel, el equipo mas flojo de los 4 . Tan flojo creíamos que era, que una hora después, el Wathsapp del grupo de los Luismas echaba humo con la idea de ir a ver la finalísima en Berlin, el Clásico europeo que nunca se había producido y que nadie sabía cuando se iba a reproducir.

Esa misma semana los billetes estaban reservados y solo faltaba hacerse con un hostal para dormir la caraja. Los que tendrían el privilegio de presenciar el historico evento eran Patrick, Javi Pelaje, Pelusa y yo. Poco despues se lo conté a Luigi y dijo que nunca había ido a Berlin, también se apuntó.

Llegó el dia de las semis, ese trámite antes del partido del siglo. En la ida el Barça dejó reservado el Hotel en Berlin con un 3-0 en el Camp Nou. El Madrid sufrió mas de lo debido en Turín y se llevó a Madrid un resultado malo, pero que parecía remontable en chamartín, solo haría falta una de esas noches europeas. En la vuelta el Barça perdió por 3-2 pero pasó, el Madrid por su parte se ahogó en la maraña italiana, y una vez más el chaval que no tenía madera para el Madrid de Florentino volvía a casa para decirle a la cara que se equivocaba. Pirlo, Tevez, Chiellini, pero soblre todo, Morata, nos robaron el sueño. La cara de tontos que se nos quedó se veía a kilometros, sin embargo, nos lo tomamos bastante bien y la tristeza tornó en ilusión ante un finde en Berlín, con la gente que no veíamos nunca, y con la posible derrota del Barça, que les dejaría sin triplete. Si pudieron con el campeón, ¿por qué no con el Barça? nosotros iríamos con Morata, uno di noi.


Un mes antes de la final fui de vacaciones a Sicilia y el último dia encontré en Catania lo que había estado buscando durante todo el viaje: la camiseta de Morata, pero la mas falsa que hubiera. No estaba dispuesto a comprarme la verdadera para destrozarla en Berlín (mi presupuesto quedó para otras de las que ya hablaré). Regateé al amable vendedor ambulante como lo haria el mismísimo Neymar y se la saqué finalemente por 10 euros. Todo estaba listo para el finde en Berlín.

Un escudo que va de cara, no esconde que es falso


Cómo todos sabéis Morata marcó y el Barça ganó el triplete.  Berlín se tiño de fútbol y nosotros estuvimos allí. Bebimos cerveza, comimos salchichas y conducimos a 180 por la autovia en un coche alquilado. El finde en Alemania fue de lujo y la camiseta tenía su historia.

No PIRLO no PARTY
Reconocimiento por la Fan Zone

Sería un buen final para el post, pero tengo que contar su segunda parte. La camiseta falsa al final resultó ser como el jugador que llevaba escrito en la espalda, se empeñó en ganarse un hueco en la colección, al lado de las camisetas mas caras.

Meses después, en la cervecita post-partido con Philip Morris (en la liga "de bares" de Lausanne), uno de los compañeros nos preguntó que si nos apetecería ir un finde a Turín (a 3 horas de Lausanne). Por la mañana jugaríamos una pachanga con unos amigos suyos y por la tarde iríamos a ver el Partido de Serie A Juventus-Bologne. No tuvimos ni que responderle.

Pasaron las semanas y no volvimos a saber del tema. Cuando yo ya creía que la propuesta fue fruto de una calentura, el tio nos envía un mail con toda la información. Bajé la caja de las camisetas y saqué la de Morata, iba a ir su casa. Michele había organizado todo y nosotros solo teníamos que ponernos de acuerdo en los coches y presentarnos en Turín.

Phipil Morris International, campeones del grupo 2 de la LRF
Y así hicimos. Nos estaba esperando a las afueras y seguimos su coche. Nos llevaba al campo donde ibámos a jugar y de lejos vimos el nuevo Juventus Stadium donde iríamos esa noche. Todo parecía normal hasta que comenzamos a ver carletes de la ciudad deportiva de la Juventus y bromeábamos con ir a jugar allí y que a alguno nos fichara el Juve B. Llegamos al final de una rotonda y nuestro compañero de equipo volvió a tomar la dirección a la ciudad deportiva. Así lo hizo un par de veces mas hasta que nos encontramos en la entrada. Un hombre de seguridad nos pedía los nombres y todos los coches entraron al recinto. Cuando salimos del coche estabamos confundidos, y el nos confesó todo.

Por lo visto Michele habia jugado hasta los juveniles en la Juve, y conocía a algunos compañeros de equipo que seguían en el club como entrenadores e incluso alguno había debutado en el primer equipo. Es, de lejos, el que mas clase tiene de nuestro equipo, pero nunca imaginé donde le habían enseñado.

Mis compañeros jugaron el partido (en el que nos bailaron andando, 3-0) y yo ejercí de mister debido a un esguince de tobillo. Perdí la oportunidad de jugar en el cesped mas bonito que nunca había pisado, donde Pirlo entrenaba esas faltas o donde imagino a Chiellini haciendo entradas duras a los nuevos para enseñarles de qué va el tema.

Il tapete

Después nos llevó a comer a un restaurante de los carillos, donde otra sorpresa nos esperaba. Yo me quedé atras comentando un gol que nos hizo un tal Chicho, que había jugado en la época de Del Piero. Un tio con mucha clase, que apuraba un cigarrillo justo antes de empezar el partido. Entré de los últimos. Cuando pasé a la sala principal había un corrillo de gente que ya había sacado los móviles. En el medio vi a un rubito, y cuando me acerqué ya lo pude reconocer. Pavel Nedved había venido a comer con nosotros y con algunos de los jugadores que se quedaron. Como se suele decir en estos casos, el checo estaba para jugar. Se había cuidado mucho, sobre todo esa melena dorada.

Con el balon de oro 2003.

Hice cola como todos y me saqué la foto con él. Aseguró no haber ido a jugar porque un avión se retrasó. Yo me lo creí, todo podía pasar ese día. Tengo que decir que me hice una foto con el balón de oro de 2003 con una camiseta de la juve muy falsa de 10 euros (aunque después de esta foto ya debe andar por los 50 euros).

Para acabar la historia, como os podréis esperar, las entradas no iban a ser en el fondo sur con los tifosi bianconeros (muy a mi pesar).




miércoles, 26 de agosto de 2015

Aston Villa FC

Primer dia de curro despues de unas vacaciones impresionantes en Guinaldo con mi gente. Sentado en el sofa, intento digerir estos ultimos 15 dias y llego a la conclusion de que las fiestas de mi pueblo han sido mas exigentes que los 650 km que me hice desde Bilbao.


He elegido esta camiseta por que si está en mi poder es gracias a Guinaldo, aunque fuera adquirida a miles de kilometros. 

Como tantos otros jóvenes, unos cuantos guinaldeses también eligieron ir a Londres en busca de un trabajo que se les negaba en España. Compartiendo viejos pisos llenos de historias similares a la suya alli se encontraban, licenciados y metiendo platos precocinados en el microondas.

En 2014, Lidia y yo fuimos desde Suiza a hacer una visita a los que estaban por aquel entonces: Maria y Fer Gabino, Carmela y Corchete (que se está ganando los papeles guinaldeses).

No era la primera vez que estaba en Londres. De mi primera estancia recordaba algunos monumentos, pero lo que tenía claro era una cosa: la visita a la tienda de camisetas de futbol cerca de Picadilly era obligada. Esta vez iba con mas fondos que la primera vez, en la que solo pude comprar una camiseta del Blackburn Rovers rebajada por un error en la impresión del número. 

Después de dar una vuelta por tiendas sin interés por fin llegué a la de las camisetas de fútbol. Estuve un buen rato mirando cosillas: clubes, selecciones, retro... pero no lograba decidirme, demasiado surtido. Acabé por comprar una del Portsmouth azul que me gustó mucho. Salí de la tienda sabiendo que esa no iba a ser la única camiseta del viaje, no en Londres.

Pasé la noche en la habitación que Fer Gabino compartía con Carlos, curiosamente en el mismo barrio en el que viví yo cuando estuve en Londres. Desvelado por la luz que ya entraba por la ventana sin persianas a las 6 de la mañana, me levanté al servicio descalzo. Fer me extendió sus chancletas: "yo que tu me las ponía Tito". Menos mal que le hice caso, pues el servicio estaba inundado de lo que espero fuera solo agua. Alli sentado pensé en los políticos de España, y en qué bien les vendría una temporada en una de esas viejas casas.


A la mañana siguiente Fer me llevó a otra mina de camisetas en la misma plaza de Picadilly, Lilywhites. Allí fue donde compré mi segunda camiseta (que tampoco fue la ultima del viaje). Compré dos iguales, una para mi anfitrión, y la verdad es que triunfaron. Hasta las niñas mas pijas se las pusieron.




El club es nada menos de que de 1874. Fundado en Birmingham, es el 5° club mas laureado de Inglaterra. Lleva 101 temporadas en primer división, solo superado por el Everton y tiene una copa de Europa (81-82). Historia del futbol que merece estar en cualquier colección.







jueves, 2 de abril de 2015

AC Pisa




Una vez mas vuelvo a sacar la pluma. Este ejercicio tiene que salir solo, como las buenas fotos. Tiene que presentarse el momento y que la luz sea perfecta. El momento me ha pillado en el tren. Tengo 35 min para llegar a Lausanne, de sobra para escupir una pequeña historia.

Aprovechando que mi primo viene de visita a Suiza, 4 meses después de mi última entrada, vuelvo con una pieza importante en mi colección que tiene algo que ver con èl.

Cuando oímos Pisa, en la mente de todos aparece lo mismo. En la mía ya no. Quizás por que al verla pierde encanto, pero sobre todo por que se me va mas bien a los dos litros de limonccelo que bebí con mi primo nada mas llegar y a la camiseta del AC Pisa que adquirí allí. He de decir que mas vale que no dejen caer la torre por que de lo contrario la ciudad iría detrás.


En Italia el fútbol se vive como en España, no hay un rival como lo es el rugby en Inglaterra o en Francia. El fútbol reina  por encima de todos los demás deportes y eso se notó en mi visita. En 3 días que pasé allí me dio tiempo a jugar una pachanga, conocer a un tío que se sabia de memoria todos los partidos, resultados y goleadores del los ultimos 10 años del Sevilla, comprar la camiseta del Pisa y a ver la bufanda de la UDS en un bar de Florencia.

Esta vez no voy a echar mano de Google y me la juego con la información que saqué por allí. Un club originalmente fundado en 1909, y una vez mas, otro club que tuvo que ser refundado tras desaperecer. El nuevo escudo hace referencia al monumento que ha puesto a Pisa en el mapa y tiene la cruz que era el escudo antiguo. Jugaban en la tercera division, por debajo de la Serie B.



Poco mas que decir, ya que el Pisa tampoco es la Juve y el tren llega ya a la estación. La misma a la que llegará Charly mañana.