ENTRADA


Un vicio, un hobbie, o como lo quieras llamar. Siempre tuve bastantes camisetas de futbol y ahora he decidido llamarlo colección.

Equipos grandes y menos grandes, selecciones, camisetas actuales y antiguas. Heredadas, compradas, cambiadas con alguien y también alguna falsilla, por qué no, pero todas con su pequeña historia detrás.

A los amantes del futbol y a los que tengan algo que ver en la historia le gustará echar un vistazo.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Unionistas de Salamanca CF

Ha llegado el momento de hablar de Unionistas de Salamanca. Cómo no lo habrá hecho antes? os preguntaréis muchos. No lo sé. Momentos no me han faltado: primer partido oficial, primer ascenso, ascenso a tercera... pero, mira por donde, llega horas antes de nuestro quinto partido de liga en Tercera División. Un momento más de la temporada, sin transcendencia más allá de los tres puntos que nos permitirían permancer líderes otra semana. Pero, qué cojones! el fútbol es así, inesperado, te sorprende. Un gol de rebote del equipo que ha estado defendiendo todo el partido, un error del central que no falla nunca, un golazo del lateral que sube la banda con mas miedo a que le ganen la espalda que ganas de marcar. Son esas cosas inesperadas las que nos sacan de la rutina y nos despiertan, nos ayudan a sentirnos vivos o a cagarnos en todo.

Unionistas de Salamanca fue eso. Inesperado. Quién iba a decirme a mi (o a muchos Salmantinos) que estaría aquí en Suiza, pegado a la radio, para escuchar un partido de Provincial Salmantina. Sólo de pensarlo se me dibuja una sonrisa porque estamos locos. Sólo los que entienden el fútbol cómo algo mas que un deporte pueden entenderlo, los otros no le verán sentido. Si el Barça ofrece un espectáculo futbolístico maravilloso, y el Madrid te hace vibrar con esas remontadas y ese Juanito. Todo esto por la tele, en HD, 3D y Dolby Sourround (o como se escriba), con comentarios de viejas glorias y con primeros planos de las estrellas mundiales, qué cojones haces escuchando por internet un partido de provincial aficionados? inútil gastar tecla explicándolo.

Primera Camiseta Oficial de USCF, elegida democráticamente
por sus socios en la temporada 2014/2015


Muchos de los que leeis esto conocéis la historia de USCF, por qué y para qué nació. Pero seguro que otros muchos no, por lo que debo contarla, y de paso, alomejor evangelizo a alguna oveja descarriada.

La primera máxima de este club es una paradoja: todos los que lo apoyamos (TODOS) desearíamos con todas nuestras fuerzas que nunca jamás hubiera existido. Nace de la tristeza, del vacío y del miedo. Miedo a olvidarnos del fútbol, miedo a que Salamanca se convirtiera en un oficina de recrutamiento de pequeños merengues y culés.

La UDS desaparece en 2013. Algo que se venía gestando desde nuestra última temporada en primera. La avarícia de la gente poderosa de Salamanca, hizo que el club asumiera deudas que fueron creciendo con el paso de los años. Con la pérdida de categorias el Helmántico fue tambien perdiendo gente y en 2013 se tomó la decision: la UDS debería morir. El camino fácil, el más rápido y cruel. No valían los años de austeridad, tenía que ser rápido. Hidalgo, Mendes, ayuntamiento, periódicos y hasta algún jugador ilustre querían convencernos: La UDS debe morir para hacer un proyecto ilusionante, sin deudas que lo lastraran durante años. Lo querían hacer rápido, para que doliera menos. Tan rápido que, cambiando el orden de las letras UDS como un trilero, la sociedad salmantina, una anciana lenta y casi ciega, no se diera cuenta del truco y siguiera como si nada hubiera pasado.



Unos los apoyaron, otros esperaron en la barrera y a otros tantos no les gustó tanto la idea. Había comenzado la pretemporada de ese nuevo equipo charro (Salamanca Athletic lo tuvieron que llamar, creo, gracias a la astucia de alguno), cuando por las redes sociales comenzó a pulular una noticia: un grupo de aficionados de la extinta UDS iba a crear un club de fútbol. Eran huérfanos y no querían acabar en una familia de acogida, iban a formar su nueva familia.

La Unión fue otro club devorado por la maquinaria del fútbol moderno. No iba a quedar ni rastro de él, es más, se iba a permitir a sus asesinos formar otro club, usar su plaza de segunda B y jugar en su estadio. Demasiado cruel para qué nadie hiciera nada. Incluso para Salamanca, donde reina la impasividad. Y la genial idea empezó a calar. Fútbol Popular se llama ahora, antes se llamaba solo Fútbol.

Escudo de Unionistas de Salamanca,
elegido por sus socios entre 70 propuestas

Por problemas con la forma en la que se asesinó a la UDS, el nuevo equipo nunca salió a competir. Su nuevo filial, descendido dos temporadas más tarde a provincial, compitió dos años en Tercera, y nuestro bebé saldría en Provincial (en Salamanca promocionas directamente a Regional y depués a Tercera). Se llegó a la cifra de 2344 socios. Se subió a regional y, sin perder ningún partido, a Tercera. A los que unos le parecía lento, a otros nos está pareciendo un rayo. Tenemos un equipo en una categoria nacional, lo hemos hecho nosotros y hemos vencido. En Salamanca hemos demostrado que no siempre tiene que ganar el mas poderoso, que el caso del barrio de Gamonal en Burgos o el metro de Murcia no deben ser un casos aislados. El fútbol vuelve a las manos de la gente. Pagar tu carné de socio y saber que ese dinero no va a un bolsillo sino al verde.

Antes de acabar (para los que no me conozcan) tengo que confesarme: soy madridista, soy muy del Madrid. Más del de Raúl y Guti que del de la BBC, pero merengue. Por las razones que todos sabemos me llegó antes el sentimiento madridista que el unionista, y, cómo todas las cosas que aprendemos de pequeños, se ha quedado dentro de mi para siempre. Pero os juro que nunca he celebrado más cualquier gol del Madrid (que nos han dado Ligas y Champions) que el gol de Miku al Sevilla Atlético (la nariz de amigo Luismi en el fondo sur del Helmantico puede corroborar estas palabras).

Por cierto, Consultor SAP, arbitro de fútbol y #YoGobiernoMiClub